miércoles, 28 de octubre de 2015

La leyenda del conejo en la luna.

Quetzalcóatl, un dios imponente y bueno viajaba por el mundo en forma de hombre, cansado por andar todo un día, noto que su apetito aumentaba, pero siguió en el camino, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomo.
El dios, decidió sentarse a la orilla de un árbol, donde contemplo a un conejo.
-¿Qué estás comiendo?, - le preguntó.
-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?
-Gracias, pero yo no como zacate.
-¿Qué vas a hacer entonces?
-Morirme tal vez de hambre y de sed.
El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo;
-Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.
El dios benevolente y sorprendido por la reacción del conejito le dijo:
-Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.
Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:
-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.

martes, 27 de octubre de 2015

Las brujas de Naica.

Esta ciudad del estado norteño de Chihuahua no solo tiene a las imponentes cuevas de cristales que tanto han fascinado a la comunidad científica; también son el hogar de decenas de leyendas sobre brujas poderosas. Según la sabiduría popular, las malvadas mujeres salen de las minas con forma de bolas de fuego entre las diez y la doce de la noche. Se dice que las criaturas se llevan a jovencitas para convertirlas en espíritus endemoniados.

Leyenda. La Tisigua.

Todos los pueblos tienen leyendas que advierten a los jóvenes de las malas compañías. Tal es el caso de la Tisigua, una mujer con la capacidad de robarle la vida a los muchachos desprevenidos. Esta historia chiapaneca narra cómo esta aparición con la forma de una bella joven atonta a los hombres que se quedan bañándose largas horas en las orillas del río Sabinal. El espectro aplaude y llama a los desafortunados por su nombre. Los hombres que la ven se quedan sin voz, sin razón y sin espíritu; siempre esperando ver de nuevo la belleza fantasmal de la Tisigua.

El Ahuizote

Se trata de una leyenda colonial que cuenta cómo Hernán Cortés escribió a España sobre un animal azteca, una especie de perro de agua que en lugar de una cola tenía una poderosa garra que utilizaba para ahogar a los conquistadores. La criatura atrae a los desprevenidos a las orillas de los lagos imitando los llantos de un niño. Cuando los hombres se acercan para auxiliar al supuesto pequeño, el Ahuizote los atrapa y arrastra hasta el fondo de las aguas.

El Nahual

En lugares como Juchitán, Oaxaca, se habla de un ser paranormal que deambula las calles por las noches buscando una presa. Se trata de un Nahual, un brujo que posee la capacidad de transformarse en todo tipo de animales. Se dice que espía a las mujeres que acaban de dar a luz para que, una vez llegado el ocaso, atacar a sus hijos, a los que les dejan sendos moretones.
Según las leyendas, esta criatura requiere de un libro especial para convertirse en diferentes seres al filo de la medianoche. Los poderes los obtuvo al hacer un pacto con las fuerzas oscuras con la intención de cometer fechorías.

El charro negro. Leyenda mexicana.

El charro negro.


Un misterioso hombre vestido con traje negro charro de gala deambula por los pueblos circundantes a la Ciudad de México, montando un enorme corcel color azabache. Se dice que este espectro es el embajador del Diablo. Cuando el Charro Negro aparece, trata de seducir a las mujeres con las que se topa. Si la dama prueba ser virtuosa, el fantasma la deja ir. Si al contrario la incauta permite los avances del ser maligno y monta el caballo fantasmal, el Charro Negro se la lleva cabalgando al Infierno.

Según mis experiencias en casi todos los pueblos de nuestro país la mayoría de la gente también hace referencia a un charro o a un catrin que ofrece trabajo a las personas que andan tomando a altas horas de la noche.

El catrin en este caso se hace presente en algunas comunidades de la meseta Púrhepecha, dicen algunos testigos que lo ven alrededor de las 12 am de la madrugada ambular las calles. Los borrachitos que logran sobrevevir a sus ataques se vuelven mudos, locos o ya no son los mismos, por ahí dicen que se roba su alma y es por eso que estan así. Muchas veces terminan arañados.

lunes, 26 de octubre de 2015

El silencio

El silencio....

La noche vuelve a caer,
el sol no esta.
Un poco de desesperación y miedo,
he buscado una salida a todo esto pero no la veo.

Tal vez no hay esa salida,
tengo sed y no hay agua para calmarme.

Me mintieron, me dijeron que encontraría agua
y no es verdad. Yo sigo teniendo mucha sed, cada vez más.

Busqué y busqué, creía que lo bueno vendría y no es así,
no se que pensar.

Me pregunto yo, ¿Acaso podre saciar esta sed? ¿Los demás también tienen sed?

No escucho, hay un silencio tremendo,
sólo escucho al viento, los ruidos de la ciudad y
una bola de bocas locas.

Mi sed cada vez es más grande, ya no se que hacer,
tengo más desesperación...

Busco de nuevo y no encuentro nada.
Creo que moriré de sed.

Sigo creyendo que lo malo acaba, que todo es mejor.
Pero no es así.

Gritó con las pocas fuerzas que me quedan y casi muero,
a gritos digo que tengo sed.
Nadie me escucha. Todos me ven como un ser raro y extraño
¿Será malo esto?

Y si todos tenemos esa sed ¿Por qué no todos buscamos como saciarnos?

No entiendo esto. Pero seguiré buscando
hasta lo más alto, lo más bajo, lo profundo, lo alejado,
lo desconocido y lo extraño.

Vendré y traeré justicia.
Hasta entonces saciaré mi sed y la de los que se unan
a pedir agua.

El silencio se romperá y se escuchará
ruido en todas partes, pero no cualquier ruido.


José Amezcua